Nunca se quejaba y siempre decía, si yo sufro, más sufrió el pobre Cristo.
La monjita se hizo muy viejita y ya no podía levantarse de su cama para rezarle. Por las noches hacía frío 🥶 y ella pensó el llevarle su manta para taparlo y que el no lo pasara . Así lo hizo y por la mañana apareció dormidera en su celda pero con una tremenda sonrisa 😊. Su rostro había rejuvenecido y todos pensaron en el milagro. Así era de buena la monjita.
No comments:
Post a Comment