Un labriego y su mujer 馃懇馃徏 viv铆an en una humilde casa 馃彙 de campo . Su propiedad era muy peque帽a, aunque un caballo 馃悗 les ayudaba a ganarse la vida. El hombre 馃懆馃徎 lo utilizaba en sus desplazamientos a la ciudad 馃寖 y sol铆a prestarlo a sus vecinos , a cambio de alg煤n favor.
Hasta el d铆a en que pensaron que mejor har铆an en vender al animal 馃悗 o bien cambiarlo por algo que les diera un mayor beneficio . ¿ Pero que ?
- Confi贸 en tu buen juicio, marido m铆o. Como hoy es d铆a de feria , marcha a la ciudad 馃寖 y vende el caballo 馃悗 o c谩mbialo por lo que creas conveniente . Lo que t煤 hagas , bien hecho estar谩. El matrimonio 馃懓馃徏 se despidi贸 cari帽osamente con un beso 馃拫 y el hombre 馃懆馃徎 se alej贸 montado en el que todav铆a era su caballo 馃悗. Pero de camino a la ciudad 馃寖, se enamor贸 de la vaca 馃悇 de un feriante e hicieron el trueque encantados. A pesar del cambio , el hombre 馃懆馃徎 quiso llegar hasta la feria, para ver si estaba animada . Pero vio a un granjero 馃懆馃尵 con una hermosa oveja 馃悜, y de buen bulto y delicada lana... Y se enamor贸 de ella, e hicieron el cambio encantados , pero no acab贸 ah铆 la cosa, el hombre 馃懆馃徎 se enamor贸 a continuaci贸n de un ganso enorme, luego de una gallina que considero mejor que la chueca del p谩rroco y, lo m谩s sorprendente 馃槈, acab贸 cambiando la gallina... ¡ por un saco de manzanas 馃崕 podridas !
- ¡ Manjar para cerdos 馃惙! - dijo el hostelero a quien las compro . - Es que ver谩 - le explic贸 el hombre 馃懆馃徎-, el a帽o anterior , nuestro manzano dio una 煤nica manzana 馃崕 y la guardamos en el armario ropero, hasta que mi mujer 馃懇馃徏 la tiro porque se hab铆a podrido del todo. “ Ya dio toda su fragancia “, dijo , pero cuando vea tantas, ¡ que ilusi贸n que le va a dar !
Dos ingleses que en la taberna estaban , oyendo esta conversaci贸n, se pusieron a re铆r 馃槅 de buena gana y le gritaron divertidos :
- ¡ Ya lo gritar谩 la mujer 馃懇馃徏 cuando llegue a casa 馃彙 con el saco ! ¡ Una paliza , es lo que le va a dar!
-¿ Una paliza , me va a dar mi mujer 馃懇馃徏? - dijo el extra帽ado -.
Un beso 馃槝 me dar谩 , en cualquier caso , y afirmara que “ lo que hace mi marido , bien hecho esta “.
Los forasteros apostaron un mont贸n de monedas de oro a que aquello no pod铆a ser cierto en modo alguno y el hombre acept贸 la apuesta , aunque s贸lo pod铆a apostar un mont贸n de sus manzanas 馃崕 podridas , pues otra cosa no ten铆a.
Al llegar a la humilde casa 馃彙 de campo , la esposa recibi贸 feliz 馃榾 a su marido y a los forasteros , aunque muy poca atenci贸n prest贸 a estos, el hombre 馃懆馃徎 explic贸 sus trueques a la mujer 馃懇馃徏, y a esta le parec铆an perfectos los cambios que se hab铆an ido produciendo , solo viendo la parte positiva de cada nueva adquisici贸n.
Al llegar al trueque de la gallina por las manzanas 馃崕 podridas , la esposa exclam贸 :
- Mereces que te de un beso 馃槝, marido ! He ido a pedirle unas hierbas 馃尶 a la mujer 馃懇馃徏 del maestro 馃懆馃彨, para cocinar nuestra cena 馃, pues le he dicho que en nuestro huerto no crece ni una manzana 馃崕 podrida , ¡ja,ja! ¡ Ahora podr茅 regalarle hasta dos docenas , que risa 馃槀!
¡ Est谩 claro , lo que mi marido hace, bien hecho esta!
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